El primer paso para estar en forma es cambiar la manera de pensar

by Clementina Rodriguez

Tu bienestar no solo depende de tu forma física, también está indicado por la condición de
tu mente. Hazte cargo de tu mente y no solo te hará lucir mejor, sino también te sentirás
genial.


La mayoría de nosotros, sabemos que debemos hacer ejercicio, pero parece que no
podemos encontrar el tiempo para hacerlo. En nuestro mundo de apretar botones,
autoservicio y control remoto, menos de la mitad de los adultos cumplen la
recomendación básica para una buena salud: acumular 30 minutos de actividad física
moderada, la mayoría de los días de la semana. Lamentablemente, más de uno de cada
cuatro es completamente sedentario y pasa la gran mayoría de sus días sin hacer alguna
actividad física.


Es por eso que debemos eliminar la palabra ejercicio de nuestro vocabulario de
entrenamiento físico. Demasiadas personas ven el “ejercicio” como un trabajo duro y
doloroso, algo “bueno para ti” pero que deben obligarse a soportar, como una medicina
desagradable. O asocian el ejercicio con experiencias negativas de su pasado, como
sufrir por el “maestro de educación física del infierno” o soportar la humillación de ser
elegidos en último lugar para un equipo.


Esta “ansiedad por el ejercicio” se ve agravada por nuestra cultura competitiva, que lleva
a las personas a sentir que si no destacan en un deporte, no merecen jugar. Para
algunos, la incomodidad ante la percepción de que no son adecuados para el ejercicio se
sale de control, por lo que piensan que están demasiado fuera de forma para siquiera
poner un pie en un gimnasio, lo cual es como pensar que su casa está demasiado
desordenada para empezar a limpiar. Por tanto, el primer paso para estar en forma es
cambiar de forma de pensar: deshacerse de estas ideas negativas y falsas sobre el
ejercicio. De hecho, lo más aconsejable es que dejemos de usar por completo la palabra
ejercicio con carga negativa. En su lugar, podemos sustituirla por las palabras
“movimiento” o “actividad física”. Si crees que esto es solo una cuestión de semántica,
piénselo bien. En realidad, es un ajuste de actitud total que consta de tres partes:


Restaurar el juego
¿Recuerdas ese sentimiento de niño cuando sonaba la campana de la escuela y salías al
patio de recreo para saltar, saltar, balancearse y hacer lo que tu pequeño corazón y
cuerpo desearan? Recuperar esta “alegría de movimiento” es crucial para estar en forma.
Como señaló Freud en su famoso “principio del placer”, las personas tienden a hacer
cosas que les dan placer y evitan las que les causan dolor. Por lo tanto, deja de ver el
ejercicio como un “ejercicio” y comience a pensar en él como un momento para jugar, una
oportunidad para liberar tu cuerpo de los confines de tu sillón. Encuentra formas
agradables de moverse: caminar, bailar, andar en bicicleta, nadar y programar este juego
regularmente todos los días.

De abajo hacia arriba
Algo está realmente mal con la humanidad, donde la gente lucha por estacionarse lo más
cercano posible al gimnasio, a donde van a caminar en una cinta de correr. Tristemente,
hemos evolucionado hacia esta mentalidad malsana de “ahorro de trabajo” que nos
impulsa a permanecer sentados y utilizar la menor cantidad de energía posible: elegir
bancos y restaurantes de comida rápida con ventanillas para autos y hacer clic en el
control remoto. Si deseas gozar de buena salud, debes abandonar esta mentalidad
anticuada de “pulsar un botón” en favor de un enfoque de la vida “de abajo hacia arriba”.
Encuentra formas de levantarte de tu silla y moverte tanto como te sea posible durante el
día, y habrás tomado uno de los mejores y más prácticos pasos para mejorar su salud.


Un poco es mejor que nada
Muchas personas adoptan un enfoque de movimiento de “todo o nada” y piensan que
menos de 30 minutos de actividad física es una pérdida de tiempo. Nada más lejos de la
verdad, si no tienes un “período” de 30 minutos para moverte, tres rounds de 10 minutos o
seis de 5 minutos ofrecen beneficios similares.


Camina por las escaleras en lugar de usar el elevador, estaciónate en el espacio más
alejado, bájate del metro una parada antes o juega con tus hijos. Cada paso que das se
suma a una mejor salud. También es importante darse cuenta de que mover el cuerpo es
mucho más que apariencia; realizar actividad física con regularidad es una cuestión de
vida o muerte. La inactividad física causa 2 millones de muertes anualmente en todo el
mundo, según la Organización Mundial de la Salud, que señala que los estilos de vida
sedentarios aumentan el riesgo de numerosas enfermedades crónicas, como cáncer de
mama, cáncer de colon, diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.


Así que la próxima vez que tenga la tentación de presionar un botón en lugar de usar tus
músculos, tome la decisión activa y reserve algo de tiempo todos los días para hacer
algún tipo de movimiento que disfrute. Cuando la actividad física es divertida, se hace.

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