¡Protégete!: lee siempre la letra pequeña de los contratos

by Maria Elena Ehlers

Siempre que contratamos un servicio, compramos un producto o nos suscribimos a una publicación, hay una parte del contrato con letras muy pequeñas que inmediatamente ignoramos y ¡cómo no!, pareciera que el tamaño de la letra fue
puesta así a propósito… y sí, la ponen de ese tamaño con toda intención: para que no la leamos.

Nos da flojera leer tantos párrafos con letra pequeña y más porque creemos que están llenos de jerga legal, cláusulas difíciles de entender y que seguramente no tienen importancia, pero sí que la tienen y mucha: ahí puede estar la clave para proteger tus derechos como cliente y quizá si leyéramos la letra chiquita no firmaríamos absolutamente nada.

Si aun así no estás dispuesto a leer tanta letra, aquí te dejo 4 razones por las que sí deberías hacerlo:

  1. La letra pequeña tiene validez legal Cada palabra de tu contrato, incluida cada palabra en letra pequeña, es parte del acuerdo legal final. La letra pequeña se puede hacer cumplir tanto como la “esencia” del contrato, y a menudo contiene un lenguaje que puede dictar la forma particular en que se interpreta o se hace cumplir un contrato.
  2. Tendrás una mejor comprensión de tu contrato La lectura de la letra pequeña antes de firmar o comprar cualquier cosa garantiza que conozcas y comprendas todas las disposiciones del acuerdo o producto, lo que te convierte en un consumidor más inteligente e informado. Por ejemplo, este punto se vuelve muy importante cuando se consideran medicamentos que pueden tener efectos secundarios potencialmente dañinos, donde no leer la letra pequeña puede tener graves consecuencias para la salud. No te arriesgues ni asumas que sabes todo lo que hay que saber sobre el producto antes de tomar la decisión de comprarlo.
  3. Evitas perder dinero Leer tanta letra pequeña puede ser cansado, pero si la lees puedes evitar firmar algo con lo que no estás de acuerdo y que quizá te haría perder dinero. Si alguna vez has firmado un documento, como un acuerdo para un préstamo, te arriesgas a aceptar comprometer tus activos en caso de que no cumplas de alguna forma con tu parte del acuerdo. Por ejemplo, muchos contratos de préstamos contienen disposiciones que establecen que la otra parte puede apropiarse legítimamente del dinero al que crea que tiene derecho. ¡Asegúrese de saber exactamente lo que eso implica para evitar sorpresas en el futuro!
  4. Te proteges legalmente Esos párrafos con letra pequeña generalmente deberían estar redactados para proteger a ambas partes, pero la realidad es que están más sesgadas para favorecer a la parte que lo presenta, así que debes tomarte el tiempo para leerla y saber bien a qué te estás comprometiendo. Hay algunos contratos en los que se requiere la ayuda de un abogado o asesor legal, más que nada los que incluyen fuertes inversiones o un compromiso importante de las partes. Nuevamente, no hay que asumir nada y mejor busca ayuda legal. Piensa, si esa letra pequeña está ahí es por alguna razón y esta debe ser importante. ¡Asesórate!

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