Estrategia de las 3R para incorporar hábitos alimentarios saludables a nuestra vida.

by Cindy R. Bandala

La alimentación es una necesidad primaria y fundamental para la vida de los seres humanos. Este proceso no solo implica la adquisición de energía a través de los alimentos y nutrimentos, sino que suponen conceptos psicobiológicos y socioantropológicos. Estos elementos en conjunto, construyen el patrón de hábitos alimentarios en los individuos y estos a su vez forman parte sustantiva de un estilo
de Vida Saludable.

Los hábitos alimentarios, se definen como los comportamientos repetitivos, conscientes y de condicionantes colectivos, que determinan en los individuos, la selección, consumo y utilización de alimentos o dietas específicas, en respuesta a las necesidades personales, socio-culturales, económicas y de disponibilidad alimentaria.

Los hábitos alimentarios se construyen en la infancia y van modificándose en los individuos durante las diferentes etapas de la vida, siendo influenciados por los cambios organizacionales y contextuales de la población.

Los hábitos alimentarios pueden clasificarse en adecuados e inadecuados para la salud. Lo ideal es fortalecer los hábitos adecuados ya que son la base de una nutrición saludable y evitar los dañinos ya que impiden una buena nutrición con elimpacto negativo en el funcionamiento metabólico del organismo de las personas.

Cuando los hábitos alimentarios son inadecuados, es necesario modificarlos.

Estos cambios se recomienda que sean graduales para favorecer una respuesta adaptativa y prevenir desequilibrios que mermen la salud o recaídas que generan frustración y falta de disposición posterior de las personas para retomar el cambio.

La adquisición exitosa de hábitos alimentarios saludables implica necesariamente:

Un compromiso individual y la empatía y colaboración del entorno familiar del paciente para:
Identificar las ventajas para la salud de realizar el cambio y las desventajas de no realizarlo. Y con ello la comprensión de la estrategia para lograr adquirir hábitos alimentarios saludables, en este caso, la que se denomina por los CDC (Centers for Disease, Control and Prevention) de las “3 R”: Reflexión, Reemplazo y Refuerzo. Y cuyos tips para alcanzar cada acción:

Para reflexionar:

  1. Crea una lista de tus hábitos alimentarios
  2. Resalta aquellos que consideras no favorables para tu salud o para tus objetivos personales
  3. Realiza un balance decisional, es decir analiza ventajas y desventajas de esos hábitos
  4. Jerarquiza iniciando por el que decidas modificar a corto plazo
  5. Elige un hábito inadecuado que deseas modificar primero y diseñaestrategias por escrito para poder sustituirlo por un hábito saludable.

Para remplazar:

  1. Establece una rutina en la cual implementes tu nuevo hábito de manera constante y consciente
  2. No te desanimes si omites este nuevo hábito en algunas ocasiones, analiza las razones por las que ocurrió y cómo puedes evitar recaer en ello.
  3. Continua implementando el nuevo hábito

Para reforzar:

  1. El reconocimiento a tu esfuerzo es importante, cada vez que adquieras un hábito alimentario saludable utiliza un reforzador positivo para reafirmar que estás haciendo lo mejor por su salud.
  2. Los expertos recomiendan hacer una autoevaluación cada 21 días
  3. Sé paciente, si recaes, inicia de nuevo, analiza porque sucedió y cómo puedes abordarlo la siguiente ocasión.

Y un “R” más: Recuerda:

Para modificar un hábito, se requiere una curva de aprendizaje y el tiempo será variable con relación al individuo y sus circunstancias, la prioridad es tu salud y tu médico es quién te orientará para establecer las metas con base en tu situación particular. Y, No esperes resultados diferentes en tu salud, si continuas con los mismos hábitos alimentarios no adecuados. Implementa estas estrategias y mejora tu estilo de vida.

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