10 pasos para tener una imagen corporal positiva

Una imagen corporal saludable o positiva significa que nos sentimos bien con nuestro cuerpo y con cómo lucimos y es la principal y primer área en la que tenemos que trabajar antes de meternos al gimnasio a hacer ejercicios como locos.

Durante años nos han vendido la idea de que tener cara bonita, ser delgada, con gran busto, bonito trasero y largas piernas es el ideal de belleza; para los hombres, es igual: fuertes, altos, guapos y sin un gramo de grasa.

Y bajo esos estereotipos nos movemos y buscamos la perfección pasando por alto que nuestra constitución física no lo permite y ahí viene la frustración: nos sentimos menos que otros, feos, gordos, chaparros, demasiado altos, demasiado flacos, etcétera, el punto es que encontramos defectos donde no los hay y exageramos lo que no debería ser defecto.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Trastornos de la Conducta Alimentaria de Estados Unidos, estos son los 10 pasos que debemos seguir para alcanzar una imagen corporal positiva, practícalos, sé perseverante y ámate:

Aprecia todo lo que tu cuerpo puede hacer: valora tus capacidades; a veces damos por hecho o ignoramos que es un gran privilegio poder correr, caminar, nadar, saltar, respirar, reír, etcétera. No todos tienen esa posibilidad, así que valóralo.

Haz una lista de 10 cosas que te gustan de ti: tienen que ser cosas que no estén relacionadas con tu peso o con cómo luces, sino con otras cualidades, por ejemplo: el sonido de tu voz, tu risa, lo bueno que eres tratando con la gente, lo rápido que te aprendes las cosas, etc.

Recuerda que la verdadera belleza no está en el exterior: es decir, el interior es lo que verdaderamente cuenta. Si te sientes bien contigo mismo reflejas seguridad y confianza, la gente se sentirá a gusto a tu lado y confiará en ti.

Mírate como una persona completa: cuando te mires al espejo no veas partes específicas, sino el todo. Mírate como quisieras que te miraran los demás, como una persona completa.

Rodéate de personas positivas: si te rodeas de gente que te acepta tal como eres y te valora será más fácil para ti sentirte bien y aceptarte, contrario a si estás con gente que se pasa la vida criticándote y haciéndote notar “defectos” que ni siquiera tú sabías que existían, porque seguro ni siquiera los hay.

No escuches esas voces negativas en tu cabeza: nuestra mente puede ser nuestro peor enemigo, no la escuches cuando te susurre ideas negativas como que no te ves bien o que eres malo (a) en ciertas cosas. Cuando estas empiecen a sonar en tu cabeza, acállalas y sustitúyelas por pensamiento positivos.

Usa ropa que te haga sentir bien y cómoda: no uses tallas más pequeñas o más grandes, elige la medida adecuada, los colores que te sientan mejor o que más te gusten.

Sé crítico con las ideas de belleza que se venden en los medios: cada que estés en las redes sociales, en internet o viendo TV, no compres inmediatamente las ideas de belleza que siempre tratan de vendernos, sé crítico, razona, reflexiona.

Consiéntete: mímate, trátate bien, por ejemplo, toma un baño de burbujas, ve a un spa por un delicioso masaje, hazte un corte de pelo, ve a una sesión de maquillaje o puedes optar por un descanso al aire libre, una siesta o un momento de reflexión, el caso es decirle a tu cuerpo que lo aprecias.

Preocúpate por los demás y por tu entorno, en lugar de por las calorías que consumes: deja de gastar energías en contar las calorías de tus alimentos, esto solo sirve para que te estreses y te sientas frustrado si no logras las cantidades “correctas”. Te hará sentir mejor ayudar a los demás, sembrar un árbol, no tirar basura, apoyar una campaña altruista, etc., que estar constantemente enfocado en las calorías.

Estos pasos te ayudarán a tener una imagen saludable y positiva de ti mismo, ponlas en práctica, sé perseverante y lograrás aceptarte tal como eres, porque así eres perfecto.